Entrevista con...


M.C. María del Carmen Moreno
(Por Yessica Arias 1º de Secundaria)

La Hna. Carmelita nació en el Edo de México

-¿Cómo se interesó por ser Misionera Clarisa?

-Desde que tenía 8 años de edad, tenía ya el interés por ayudar, mi vida transcurrió y estando en la universidad recordé mi misión y ahí participe en las jornadas de vida cristiana. Insistí con mi hermano que es Sacerdote y buscando le dieron una gran lista de congregaciones; era un Amor tan fuerte que yo le dije a Jesús que yo quería ser misionera, al dar el sí a Jesús todos los obstáculos se movieron y se abrieron  las puertas. Sentía gozo y dolor por dejar a mi familia, así que le dije a mi Papá me voy a casar con Jesús de Nazaret, mi papá contesto “con la vida religiosa no se juega” “en el convento hay una barda y un día tú la vas a querer saltar, no la saltes, solo ve hacia adelante”

Volé a Monterrey en donde mi Hno. me ayudo a conocer a la congregación de la Hermanas Clarisas; ahí ya decidida a quedarme me asignaron un angelito como guía y su apostolado era Jardín de niños (así que desde el principio ya estaba designada al Kinder).

Ya tengo 17 años y desde entonces soy feliz; los regalos que Dios te da son la Paz, felicidad interna que es él;  Yo siento una mano y estoy en ella, no se a donde voy pero como estoy en ella, no tengo miedo. La más grande alegría es escuchar el SÍ de nuestro SEÑOR.

-¿Como llego a ser titular de Vanclar?
-Desde novicia empecé a dar  temas a jóvenes y después recibimos la visita de una Hermana que daba Vanclar y ella nos asesoró para conocer Vanclar.

Así  formamos el grupo MITA (María Inés Teresa Arias); Vanclar se forma por
  • ·         Vanclar niños
  • ·         Aspirantado
  • ·         Pre Vanclarista
  • ·         Vanclarista Jóvenes, Matrimonios y Universitarios.

-¿Cómo podemos invitar a los niños?

- Ahora es el tiempo propicio para que nazca en ellos el AMOR a DIOS. No vamos a ver frutos en el momento, pero la experiencia que viven los ayuda y los orienta para la vida.

Tenemos varios momentos, en la capilla por ejemplo adoración, oración y reflexión, damos temas diversos, hacemos representaciones, tenemos juegos, entre otros.

-¿Hay recompensa en ser Misionera?

-No esperamos recompensa, nuestra recompensa es dar a conocer a nuestra Madre y la satisfacción es seguir alimentando a los pequeños que son fieles y tienen una fe enorme.

Se palpan los resultados cuando nos reunimos en los encuentros de Vanclar; en donde los niños son capaces de convivir, relacionarse y dar una respuesta más allá de una experiencia individual, son capaces de compartir a los demás.

¡Hay que conocer a Vanclar para quererlo Los invitamos!